Fundación MERI, protegiendo a las Ballenas del Tráfico Marítimo

Fundación MERI, protegiendo a las Ballenas del Tráfico Marítimo

Sonia Español-Jiménez, Dra. en biología marina, quien actualmente lidera la investigación y protección de grandes cetáceos dentro de Fundación MERI, ha presentado el trabajo realizado por la institución en protección de cetáceos frente a grandes embarcaciones dentro del 19º Seminario sobre Ruido Ambiental. Este evento se llevó a cabo el 3 de mayo en el Auditorio de la Contraloría General de la República.

El Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y la Sociedad Chilena de Acústica (SOCHA) han organizado 19 versiones del Seminario sobre Ruido Ambiental. Esta fue la primera vez el evento se centró en el ruido submarino como una problemática ambiental emergente en Chile.

Sonia Español-Jiménez, representando a Fundación MERI, fue parte del evento mostrando el trabajo y los resultados de la Fundación en cuanto a medidas para evitar las colisiones entre embarcaciones y cetáceos, con la presentación Protegiendo a las Ballenas del Tráfico Marítimo .

En la presentación se dieron a conocer los peligros que corren estos animales debido a las grandes embarcaciones que transitan el sur de Chile. Teniendo las cifras de que entre 2007 y 2016 más de 1200 ballenas han sufrido colisiones y particularmente en Chile han muerto cuatro ballenas desde el año 2017.

“En Chile no existe un registro sistemático de cuales son las muertes de las ballenas cuando aparecen en las costas. Significa que todavía no tenemos un nivel de conciencia como país sobre este problema” señaló durante su presentación la investigadora.

Debido a lo anterior, Fundación MERI junto a la Gobernación Marítima de Castro llevaron a cabo una serie de medidas preventivas, siendo una de las más importantes la reducción de velocidad de las grandes embarcaciones en las zonas con presencia de cetáceos.

Esta reducción de velocidad se hace en dos sentidos. Por la noche, que es cuando las ballenas se encuentran más en la superficie por lo que se debe navegar a 8 nudos (15km/h), mientras que de día  máximo a 10 nudos (18 Km/h). Ya que al bajar la velocidad también se reduce la contaminación acústica.

Además se incluirá un vigia, quien deberá buscar la presencia de ballenas para avisarle a las embarcaciones que reduzcan la velocidad o se cambie la ruta.

“Esta es la primera vez que se realiza algo como esto y estamos totalmente orgullosos de que el país empiece a mostrar signos de hacia dónde queremos ir”

Español-Jiménez también presentó como propuesta a futuro, generar una carretera de boyas que coincida con la carretera de tráfico marítimo. Detectando ballenas y avisando a las grandes embarcaciones que se encuentren en la zona.

“Si bien como Fundación MERI tenemos muchos conversaciones avanzadas y procesos en en fase final, hay partes que aún deben ser conversadas y necesitamos la ayuda de todas las instituciones que aún no están participando en este proyecto para lograr que esto funcione”.

Durante el Seminario también presentaron las instituciones: Ministerio del Medio Ambiente, COPAS Sur-Austral y el Instituto de Acústica perteneciente a la Universidad Austral de Chile. Finalizado con la proyección del documental Sonic Sea.

Si quieres ver la presentación completa, te invitamos a verla en el siguiente video.

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