Cargando...

Biomagnificación y potenciales efectos de Contaminantes Orgánicos Persitentes (COPs) en la trama trófica acuática de la Península Antártica y Patagonia.

cops_1

Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) son un conjunto de sustancias de origen natural o antropogénico que comparten ciertas características básicas: poseen gran toxicidad, son persistentes en el ambiente, tienen capacidad para bioacumularse en las cadenas alimenticias y se trasladan a grandes distancias. Estas propiedades y, principalmente su libre circulación a través del “efecto saltamontes”, hacen que la presencia de los COPs represente una amenaza global.

Si bien, existe información que apoya esta hipótesis, esta ha sido generada en el hemisferio norte y se reconoce una falta de información e historia de línea base para el hemisferio sur, especialmente en la Patagonia y Antártica.

Se han identificado doce COPs frente a los cuales la comunidad internacional ha reconocido la necesidad de adoptar medidas urgentes. Estos han sido agrupados en tres categorías: plaguicidas (Aldrin, Clordano, DDT, Dieldrin, Endrin, Heptacloro, Mirex y Toxafeno); productos químicos industriales (Hexaclorobenceno y Bifenilos Policlorados-PCBs); y subproductos no intencionales de sustancias químicas precursoras y/o procesos térmicos/combustión (dioxinas y furanos).

Junto con las medidas anteriores se estableció El Convenio de Estocolmo sobre COPs que  es un instrumento internacional jurídicamente vinculante que tiene por objetivo prevenir los daños de esas sustancias sobre el ambiente, incluyendo la salud humana. Este instrumento entró en vigencia el 17 de mayo de 2004 y nuestro país ratificó el convenio el 20 de enero de 2005, siendo aprobado por Decreto No 38 del 19 de mayo de 2005.

 

Durante las temporadas de verano 2013 y 2014, Fundación MERI ha brindado apoyo técnico y logístico al proyecto, el cual tiene por objetivo evaluar el impacto humano y sus efectos sobre el ecosistema natural.  Esta línea de investigación es liderada por el Dr. Gustavo Chiang Rojas.

A pesar de los esfuerzos gubernamentales, académicos y privados para monitorear estos compuestos, los datos en el sur del continente americano son escasos y fragmentados. Más aún, escaso es el conocimiento acerca de procesos de biomagnificación de contaminantes en la Antártica y la Patagonia; este hecho puede explicarse no solo por la dificultad para reconstruir tramas tróficas acuáticas, sino también al limitado conocimiento de tramas tróficas en estos ecosistemas remotos.

Actualmente, Gustavo y su equipo están estudiando la presencia, importancia y dinámica no solo de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) en la Patagonia y la Antártica, sino también de metales traza como el mercurio y compuesto orgánicos usados en acuicultura (pesticidas piretroides).

El proyecto involucró un equipo multidisciplinario compuesto por biólogos marinos, biólogos, bioquímicos, químicos, buzos profesionales, así como alumnos de pre y postgrado. Este equipo esta evaluando tanto los procesos de biomagnificación de estos contaminantes a través de relaciones tróficas, desde macroinvertebrados planctónicos o bentónicos a predadores top.

De igual forma, el proyecto esta evaluando la salud de la biota mediante biomarcadores de exposición y efecto. Al mismo tiempo, el equipo de trabajo está validando una serie de análisis en matrices no letales (plumas, biopsias, fecas,  sangre) para evaluar la presencia y efectos de estos contaminantes en la biota de la Patagonia y la Antártica, como una medida más de conservación. .

Estudiar cómo se distribuyen y acumulan los contaminantes orgánicos persistentes en latitudes australes y en la Patagonia es de vital importancia para tomar medidas preventivas en la materia, promover la conservación y apoyar el marco regulatorio actualmente existente en Chile